“Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro”. Por qué vale la pena cumplir tu sueño de escribir

Para la sabiduría popular (que, de manera apócrifa, le atribuye la cita al poeta cubano José Martí), escribir un libro es uno de los grandes imperativos de vida. Se trata de un objetivo vital no solo porque permite dejar un legado, una huella en el mundo, sino también porque es un medio para compartir con el mundo una visión.

Escribir un libro es un desafío único, pero también una de las experiencias más gratificantes que podés tener. No importa si tu objetivo es que se convierta en un best seller de una gran editorial, si pensás en la autopublicación o si simplemente querés dejar tu historia plasmada en palabras; lo importante es la sensación de satisfacción que tenés cuando finalmente sostenés tu propio libro entre tus manos.

El crecimiento personal

Ponerte la meta de escribir un libro es todo un desafío. ¿De qué va a tratar? ¿En qué momento lo vas a escribir? ¿Cómo se pasa de la idea al papel? Las preguntas son muchas y tan variadas como escritores hay en el mundo.

Al principio, la idea puede parecer difícil de concretar, y es normal que te surjan dudas y bloqueos (incluido el famoso síndrome de la página en blanco). Pero cuando el deseo es fuerte, los recursos aparecen. Y cada obstáculo que vas superando en el proceso no solo te acerca más a tu objetivo, sino que también te permite crecer. 

Porque escribir es más que un trabajo creativo: es un desafío personal, una forma de ponerte a prueba. Y cuando termines, después de escribir y reescribir hasta el cansancio, no solo vas a haber creado algo único, sino que vas a haber alcanzado una nueva versión de vos mismo. La escritura es un viaje que te transforma.

La conexión con el otro

Lo grandioso de la escritura es que no solo es un proceso personal, sino también una forma de abrirte a los demás. Tu libro es una herramienta poderosa para transmitir tu conocimiento, tu historia, tus ideas y los frutos de tu imaginación. Es una manera de tender un puente hacia el mundo, de conectar con otros de una forma única.

Cuando te sentás a escribir un libro, sabés dónde empieza la tarea, pero nunca dónde termina. La posibilidad de que tus palabras crucen fronteras y resuenen con las experiencias de otras personas es un motor poderosísimo. Esa conexión es lo que le da vida a tu escritura.

Muchas veces se ve esta práctica como un acto solitario, pero en realidad, como escritor, nunca estás solo. El lector es parte fundamental de todo el proceso. Cada palabra escrita lleva la idea de que alguien, en algún momento, la va a leer, y eso le da a la escritura un propósito que te impulsa más allá de tu propio espacio.

Cumplir tu sueño de escribir: ¡ahora es cuando!

Si alguna vez pensaste en escribir un libro, pero lo pospusiste por miedo o porque pensaste que era algo fuera de tu alcance, quiero que sepas que no es así. Escribir un libro es un proyecto totalmente alcanzable, al igual que cualquier otro. La clave está en enfocarse y tener disciplina. No hace falta ser un escritor experimentado para comenzar, solo tenés que comprometerte con el proceso.

Si tenés una historia en mente, un tema que te apasiona o una idea a la que no podés dejar de darle vueltas, no hay razón para que sigas esperando. El primer paso es decidir que lo vas a hacer, y el segundo ponerte en marcha. No tenés que hacerlo todo de una vez, ni saberlo todo desde el principio. Lo importante es empezar y dar un paso tras otro.

Además, no estás solo en este camino: existen muchas herramientas que podés aprovechar para darle forma a tu proyecto. En mi kit de recursos para escritores tenés algunas que te pueden resultar útiles.

Y si querés un acompañamiento personalizado, podés contar con mis servicios de asesoría de edición y coaching de escritura. Hablemos y ponete en marcha hoy mismo. ¡No lo pospongas más!

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